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Amansadores de toros

¡Pa’ los toros del Jaral, los caballos de allá mesmo!

Existen personajes detrás de un toro semental manso, de esos que vemos en las expo ganaderas donde la gente posa junto al animal de más 400 kilos para la fotografía del recuerdo, ese toro que llevan jalando para calificación en la competencia. Personajes que nadie conoce o bien, que pocos sabemos de su actividad y queremos reconocerlos. Lo cierto es que acercarse a un toro cuando no está acostumbrado al bullicio, al humano, es muy peligroso y se sugiere tener antes que cualquier cosa: mucho valor, saber lo que haces y sobre todo, entera confianza en tu compañero, pues la vida o una seria lesión, está de por medio.
Dimos con don Felipe y su aprendiz Adrián, allá en el rancho “El Reto” en Tekat, Yucatán; ellos se dedican a esta actividad, la de amansar toros sementales y el asunto no es amarrarlos a la cerca, en realidad, el verdadero trabajo está en lograrlo las primeras veces y salir ileso.
Por : Jorge Alanis Zamorano

Don Felipe ¿Cómo es el comienzo para amansar un semental?
Los que no están domesticados se manejan con una soga como de dos metros y medio de largo y se suelta en el corral, para que se acostumbre y no se dañe, cuando ya se acostumbra un poco, lo vamos pegando a los postes en tiempos de tres a cuatro días para después bañarlos casi diario, así es más fácil y rápido. Pero lo difícil es en los primeros días, salen corriendo, tienes que hacerte a un lado porque si no se te van encima.

¿Si su compañero se distrae o le da miedo al último momento, que podría suceder?
Cuando comenzamos el amarre es hasta que veamos que está a la medida que se pueda hacer el resto. Le hago tres o cuatro vueltas al poste con la soga. Hubo una persona que vino a apoyarme y no sabía, soltó la soga y el toro me aventó como tres metros arriba. Estos son los riesgos que se corren, hay que estar al pendiente en el trabajo, se tiene que cuidar él y me tiene que cuidar también, porque el animal no avisa, de pronto se te va encima. Ya cuando están amansados no hay problema y no es en un par de semanas, son más de tres meses para que el animal más o menos esté listo.

Foto: Jorge Alanis
Foto: Jorge Alanis

¿Con qué otro elemento se puede accidentar?
Con la soga, porque es un animal de 400 kilos o más. Veo que hay compañeros que le dan vueltas a la soga en su mano y ¿si el toro se jala o corre? ¡te la vuela! cuando agarras un toro no enredas la soga en tu mano, la soga va libre, si no lo puedes aguantar ¡suéltala! casualmente estábamos amarrando uno y se arrebató, aventándonos al poste. Imagínate la soga en una muñeca, no es nada para el toro…

Foto: Jorge Alanis
Foto: Jorge Alanis

¿Ha tenido problemas con algún toro en ferias?
Nunca. En los diez años que llevo aquí en “esta jugada” ni una persona que esté viendo a los animales ha sido lastimada. Si pasara algo, nosotros seríamos los responsables porque no lo amansamos bien. A mí me gustan dóciles, que pase la gente y los acaricie.

Adrián ¿Cómo fue que te dedicaste a esta actividad?
Anteriormente fui vaquero pero me gusta ver cuando llevan al ganado a las exposiciones, hace ya siete meses que empecé con esto.

¿Qué piensa tu esposa?
Lo toma como relajo, me bromea pero sí me dice que hay que tener cuidado.

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