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Calakmiel, un dulce orgánico.

Surge de la biosfera campechana y es muy rentable
Miel orgánica: de Calakmul para el mundo
Miel de la reserva de Calakmul, del Estado de Campeche, en México

Por Silvia Delgado

Porfirio Uribe es orgullosamente calakmulense; secretario y consejero del Comité Apícola Productivo; y productor de Pro Orgánicos de Calakmul, cuya producción lleva por nombre «Calakmiel», registrada como patente nacional desde hace dos años.

¿En qué consiste su proyecto?
Estamos ubicados en Calakmul, Campeche, en la reserva de la biósfera, en el kilómetro 149 de la carretera Escárcega-Chetumal. Fuimos los pioneros en la cuestión de la miel orgánica; tenemos 29 socios directos y 220 asociados, que son los que desarrollamos como productores orgánicos, con un volumen aproximado de 200 toneladas y en el hato apícola tenemos alrededor de 10 mil colmenas.

¿Qué están haciendo actualmente?
Estamos incursionando en el mercado de Arabia Saudita. Es nuevo para nosotros, pero los árabes son muy sofisticados por su capacidad económica; les gusta comer bien y consumir caro. Estamos tratando de implementar una oficina con representación directa. Abrir un negocio ahí significa que ellos son accionistas y nosotros también; si ganamos, ganamos todos y si perdemos, perdemos todos. Vamos a regresar en unas semanas y ver cómo empieza el negocio con ellos.

¿Con cuánta miel llegan y cuánta se prospecta en el mercado ahí?
La miel no alcanza para ellos. La Liga Árabe incluye 26 países, los más ricos Dubai y Arabia Saudita, son los que controlan el mercado y compran para distribuirle a los 26 países. Tan sólo Egipto tiene como 100 millones de habitantes… es un México. Algo que me gustó de los árabes es que por sus creencias, en el Corán dice que la miel es remedio y sanidad por el humano, así que cuando ayunan en el Ramadán, ayunan con miel.

¿Qué requieren para cubrir las exigencias del mercado árabe?
Seguir aumentando nuestro inventario apícola que es la base de la producción. Si hay abejas, hay miel; si hay miel, hay que vender; y si ya vendimos, viene una retribución. Constantemente estamos en plan de expansión.

¿Qué apoyos han recibido?
Nunca pedimos colmenas. Solo pedimos los insumos básicos que son las cajas, y nosotros hacemos las colmenas, nosotros las reproducimos, entonces ya tenemos una forma de trabajar muy específica.

¿Por qué romper con esta base?
Para romper con el paternalismo y porque, por ejemplo, una colmena de base cuesta dos mil y nosotros, con ese dinero, reproducimos cinco colmenas y hacemos rendir más el dinero, que al final lo que más buscas es tener más colmenas. El lugar donde estamos se presta para tener colmenas.

¿Hablamos de una sociedad?
Hablamos de Calakmul. Recientemente me dieron el puesto de secretario y consejero del Comité Apícola Productivo, que es el que se encarga de regir toda la apicultura, y uno de los retos es: Calakmul para los calakmulenses, todos son bienvenidos, pero hay que darle oportunidad a los locales primeros, llevamos 40 años batallando. No me queja de los apoyos, ahí han estado, a veces los mal usamos, por la cultura de que primero hay que comer, pero yo creo diferente: primero hay que producir nuestra comida. Así que no tengo queja de nada.

¿Éxito con la miel?
Total. Nos cuesta producir 17.00 pesos un kilo de miel y lo estamos vendiendo en 45.00 pesos Hoy por hoy no hay negocio agrícola o pecuario que sea tan rentable como la apicultura. También estamos por terminar una planta muy grande de manufactura para procesar la miel orgánica y poderla exportar directamente, que pensamos inaugurar a finales de febrero, como centro de acopio y planta de manufactura que es envasado, para darle servicio a todos los apicultores. La idea es también colocar en el mercado nacional. Nosotros no queremos vender barriles, queremos vender el producto.

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