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Cazadores de vampiros

Cazadores de vampiros

Drácula se posa en el cuello del ganado y …

La aventura es nocturna

“Una vez localizada su víctima, vuela suavemente y se posa sobre su presa o aterriza muy cerca de ella, sube al sitio elegido, efectúa la mordedura en lugares ricos en vasos sanguíneos, con sus afilados incisivos hace un pequeño y fino corte en forma de media luna, la víctima, al encontrarse por lo general en reposo, no llega a percibir la leve mordedura… de la herida fluye abundante sangre que en vez de chuparla, como erróneamente creen muchas personas, la lamen”…
Ahí estábamos esperando salir rumbo a Izamal leyendo esto, íbamos a cazar vampiros, junto a varios compañeros de los medios, además de médicos veterinarios, el CEFPPY, gente de la SAGARPA, quienes a través de SENASICA tienen un proyecto para la prevención y control de la rabia en especies ganaderas, nos acompañó también el delegado de la SAGARPA en Yucatán, Pablo Castro Alcocer.
Por: Gabriela Pérez

Era un día lluvioso, tomamos la carretera a Cancún, en poco más de una hora llegamos al primero, de dos ranchos señalados en el itinerario, Santa Catalina. Comenzamos a realizar algunas fotografías e imágenes, entrevistas y de repente… una lluvia un poco “enojada” llegó, las gotas golpeaban con furia el techo de lámina y de fondo los rumiantes haciendo su peculiar sonido, pronto anocheció debido a la lluvia, y cuando de súbito ésta se detuvo, pudimos comenzar la aventura.
Edwin Novelo Ayuso, director del Comité Estatal Para Fomento y Protección Pecuaria Del Estado de Yucatán (CEFPPY), nos explicó brevemente las actividades a realizar en la captura del murciélago hematófago “Desmodus rotundus” o vampiro, el cual afecta al ganado, “vamos a tender en el corral una red de seda de hilo muy fino que el sonar del murciélago no detecta, por lo que de un modo natural cae y se enreda; previamente en la capacitación se les explica a los cuidadores, o dueños del rancho, que deben encerrar al ganado durante 3 días para ponerlos de carnada y el vampiro sepa a donde ir. Para que se hagan las visitas en los ranchos sólo hay que llenar una solicitud, el procedimiento es gratuito”.
El MVZ Daniel Isaías Córdoba Aldana, responsable del programa “Contra la Rabia en Especie Productivas”, su cara es juvenil y risueña, posee amplia experiencia en lo que se refiere a murciélagos, usa la vestimenta formal necesaria para su trabajo: guantes protectores de las mordidas de los murciélagos, botas para poder realizar su trabajo de campo de manera segura; su padre fue quien le inculcó esa, se podría llamar, pasión por estudiar a dichos mamíferos voladores, ha hecho diversas investigaciones sobre el hematófago y aunque tuvo un percance que puso en peligro su vida debido a que sufrió una histoplasmosis causada por las heces de esos animalitos, nunca ha pensado en dedicarse a otra cosa.

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Buscando vampiros

Mientras colocaban las redes y en los breves momentos que reinaba el silencio se podía escuchar el ruido de los grillos y las ramas, el crujir de los árboles y la pasividad de la lejanía de la ciudad. –Cayó el primero- señaló mi observador compañero, comenzaron a dispararse los flashes, las cámaras estaban atentas del primer visitante atraído, fue un pequeño murciélago insectívoro, el médico Dani, como le dicen de cariño, con sumo cuidado lo desenredó de la red y exhibió para nosotros un enojado murciélago que intentaba zafarse con movimientos bruscos, nos explicó sus características particulares para distinguirlo del vampiro y lo dejó ir. Todos estábamos ansiosos por aprender más de la naturaleza, la espera no tardó y otro extraño visitante llegó, en esta ocasión un murciélago fructífero, el procedimiento fue el mismo, tratarlo con cuidado y paciencia, la explicación y luego… a volar, la benevolente naturaleza nos envió otro, uno endémico, es decir el murciélago yucateco, curioso por su color “güerito” o amarillo y mucho más pequeño aun en su etapa adulta.
-¡Vamos al otro rancho! Ahí hace rato colocaron la red y a lo mejor ya cayó un vampiro- dijo alguien. Emprendimos el camino nuevamente. Dicen que la oscuridad no existe, sólo es la ausencia de la luz, pues así era ahí, la noche era inmensamente profunda y el camino tenebroso, escuchando en ocasiones el crujir de las plantas quebradas a nuestro paso o el chirrido del coche que se arrastraba por la naturaleza que surcaba el camino. Fue un viaje largo, en tinieblas, y las miradas preocupadas de los ocupantes de la camioneta.
Por fin, al llegar al segundo rancho, “20 de noviembre”, la noche continuaba imponente, 4 o 5 caninos merodeaban el lugar corriendo de un lado a otro extrañados de los intrusos, de vez en cuando soltaban un potente ladrido, haciendo su trabajo de guardia que tomaron muy en serio. –Alumbren por aquí, no vemos nada- se escuchaban voces solicitar, caminamos un espacio breve pero con sumo cuidado, ahí, casi al fondo del rancho estaba esperándonos el técnico Jesús quien vigilaba la zona.

El último y nos vamos

-Ya cayó el segundo- nos dijeron a lo lejos, -¿traen botas?, por las cascabeles- comentó el técnico, eso caló a varios compañeros. El lodo y las heces de las vacas formaban un camino bastante complicado para recorrer. Un vampiro fue llevado a laboratorio, el otro fue untado en su pequeño cuerpo con vampiricida, esto ocasiona que al llegar a su refugio y debido a la costumbre de acicalarse entre ellos, mueran entre 15 y 20. Enojado, quizás porque sabía que tenía que ser sacrificado, mordió la paletita con la que le ponían el vampiricida con tal furia que podría lesionar a cualquiera. Después lo dejaron ir, es una labor difícil, sin embargo sólo equilibran y controlan su reproducción, porque son parte del ecosistema.
Después de la aventura y de cuidarnos los unos a los otros de los vampiros, serpientes, insectos, lodo y perros guardianes, nos invitaron a cenar unos panuchos, salbutes y polcanes que todos disfrutamos a sabiendas de que lo habíamos ganado, además, todavía nos faltaba el largo y complicado camino de regreso a casa…

Sagarpa Yucatán
Calle 2-A Col. Díaz Ordaz
Mérida, Yucatán.
Tel. (999) 943 6875
www.sagarpa.gob.mx

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