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Con ánimos para labrar su futuro…

Muchos jóvenes yucatecos, sobre todo los del medio rural, pasan innumerables obstáculos para continuar con sus estudios; uno de los problemas a vencer es la falta de recursos económicos que les permita estar de lleno con sus estudios, lo que hace que muchos de ellos tengan que incursionar en diversas actividades para cumplir con sus metas.

Trabajo por estos lugares hay bastante, pero nadie paga por ello, cada quien hace lo suyo para ahorrarse unos buenos pesos, resaltaron campesinos de Kancabdzonot (comisaría de Yaxcabá) y que en sus ratos libres se dedican al tallado de madera.

-A nuestros muchachos les enseñamos de todo, para que se auto empleen, claro que hay que saber del tallado para evitar accidentes, coincidieron los artesanos.

Aldo Enrique Tuz Pat, con apenas 15 años de edad, estudia actualmente en la secundaria de su pueblo, sin embargo, posiblemente no continúe con sus estudios ante la situación en que se encuentra su familia, y aunque también se dedica a la artesanía, señaló que le urge trabajar.

“Espero que el dios del maíz me ayude – bromeó al mostrarnos algunos de sus trabajos-, como siempre lo reproduzco en mi tallado, pues ahora quiero su apoyo…”

Aldo, es el cuarto integrante de su familia, no cuenta con ningún apoyo oficial y menos de su padre.

-Necesito trabajar para ganar un poco de dinero, para darle a mi mamá, por eso recurrí hace 6 meses a mi primo, Florentino Pat Canul, para que me enseñe el tallado de madera, relató el joven artesano.

Señaló que le gusta hacer mascarones e incluso mencionó varios de sus nombres. “Es una actividad interesante porque lo hago al término de mis clases”.

Tuz Pat, aclaró que en Kancabdzonot existen poco más de 500 personas que se dedican al tallado de madera. “El problema es que en la actualidad casi no se están vendiendo nuestras artesanías;

en los últimos meses hemos visto que los gringos sí llegan a Chichen Itzá, pero sólo les gusta tomarse las fotos, no compran nada, y nuestros productos no tienen salida y eso afecta la economía familiar”, compartió Tuz Pat.

De acuerdo al joven, indicó que esta crisis empezó hace más de 3 años y coincidió en el año en que se detectó en México la influenza AH1N1.

-No queremos que la desesperanza mate nuestros sueños –aclaró Tuz Pat-, con el trabajo de la tierra y de nuestros montes, saldrán oportunidades para nosotros.

Por Bernardo Caamal Itzá

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