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En el mar: la lista primero

Por Jorge Alanis Zamorano

Lo preponderante para después…

El titular de la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables (SEPASY), Rafael Combaluzier Medina, tiene claro que el desorden en el sector pesquero en principio, radica en la famosa lista de pescadores que recibían apoyos quienes no necesariamente eran pescadores. Una lista llena de oscuridad y corrupción, por supuesto –aclara- de gobiernos pasados. Al final, a la tarea acuden tanto el sector pesquero como autoridades.

¿Cómo fue el proceso? Es decir: ¿Qué tan complicado fue? ¿Acordaron sin problemas? ¿Hubo transparencia? ¿Qué sucedió con los temas preponderantes, es decir, seguridad, el saqueo de especies en peligro de extinción como el pepino de mar, la compra ilegal? ¿Sabe usted, amigo lector, cómo toman los pescadores las vedas y la idea que tienen de ellas?

Ante esto, invité a la cabina de Radio Yucatán FM.com.mx al Presidente de la Federación de Sociedades Cooperativas Pesqueras del Centro Poniente del Estado, José Luis Carrillo Galaz, quien nos vierte información bastante útil para poner en la agenda de urgente atención en el sector pesquero. ¿Repercute a todos? ¡Por supuesto! Comenzando con la famosa lista, la cual de 12,441 nombres (con un número al parecer del INE, el cual con muchos no coincidían la persona física con la lista) baja a un total de 11,817 pescadores, es decir, 1,792 personas quedaron fuera del listado original.

 Entendiendo que debe existir colaboración con las autoridades, ¿cuál fue su postura?

Inicialmente nuestra propuesta es saber cuántos pescadores somos y cuántas embarcaciones hay para entrar de lleno a otras vertientes que se deben tomar en conjunto y coordinación para rescatar la pesca del mero. Es una lista que debe coincidir con el número de embarcaciones y de pescadores.

¿En qué condiciones se encontraba el padrón?

Estaba viciado y con muchas quejas, con pescadores que en realidad no lo son, mucha gente que trabaja de manera temporal con el pulpo y vienen de otras comunidades como Champotón o Sabancuy, es decir, hasta de otros estados. Sí era necesaria una depuración, todos estábamos en eso y para ello debió ser en coordinación con los comités náuticos como punto de referencia y con el Gobierno del Estado el poder establecer quiénes son y quiénes no son pescadores.

¿Esta lista, es la final?

Creo que no, lo es para este año pero sin terminar; considero que a pesar de los filtros que hubo todavía hay gente que está y no debe estar. Trabajamos para que el próximo año tengamos una lista permanente de los que sí son pescadores.

¿Ustedes los tienen bien identificados?

Es cuestión de revisar las listas ahora que vayan a cobrar y señalarlos.

¿Una lista muy corrupta?

Llegué a ver funcionarios municipales cobrando y el manoseo que se daba con los ayuntamientos era fuerte. Sí existen inconformidades con el nuevo listado pero la crítica que hacemos es no haber dejado el espacio de poder incluir a la gente que sí es pescador. La lista anterior fue elaborada ininterrumpidamente durante 18 años. La sorpresa cuando hicimos un conteo rápido de embarcaciones, por ejemplo, es que desde el 2002 se hizo el primer emplacamiento donde eran solo 4 mil embarcaciones menores; el gobierno hizo 5 mil placas y quedaron mil de colchón. Ahora calculamos que hay cerca de 8 mil embarcaciones de las cuales más del 50% son irregulares, no tienen permiso. Los datos tienen que cruzarse con capitanía de puerto. El pepino de mar capitalizó a mucha gente improvisada; gente que tenía una lancha y hoy día tiene 5 o 6 embarcaciones y sin permiso de pesca.

A la vista de todos se está cumpliendo el ordenamiento, pero internamente, ¿ustedes tuvieron jaloneos o diferencias?

Sí, definitivamente, hay mucha gente que está afuera e inconforme. Por otra parte, estamos tratando de negociar con el gobierno y que puedan sumarse los que no pudieron estar presentes ese día porque fueron a pescar.

¿Cómo andan con respecto a los permisos?

Este es otro tema, existen quejas de permisos clonados, duplicados, vendidos. Los permisos y las concesiones son un tema que vamos a trabajar también porque hay embarcaciones mayores con permisos de menores, hay un grado de corrupción tremenda y es de la administración pasada, con un tráfico de permisos enorme donde los funcionarios hicieron un gran negocio, -cosa que debe observarse hoy día para que no suceda de nuevo-.

¿Usted reconoce que hay que hacer un reordenamiento de ética dentro del gremio?

Sí, creo que en toda la actividad tenemos que estar en un proceso de buenas prácticas, y no es limitativo para las cooperativas, debe ser tanto en la captura como en la parte administrativa.

Para iniciar el trabajo, ¿cómo fueron las posturas de ambas partes? Entre gremios y gobierno estatal.

Todo comenzó por la pesca furtiva. Nos hemos quejado. La temporada pasada fue la peor en captura de pulpo, con precios más bajos. El 2018 cerró a $130 el kilo con una captura de 38 mil toneladas, y el 2019 cerró a $75 con una captura de 25 mil toneladas, es decir, bajó en precio y captura.

Si hay pesca ilegal es porque hay compra ilegal.

¿Y la pesca furtiva?

Se sigue pescando en los meses de veda. Los mercados clandestinos se surten con precios muy por debajo y al comenzar la temporada los empresarios que trabajan de manera ordenada ya no pueden competir, además todo lo que acopian se queda ahí porque el empresario y pescador clandestino vende a bajos precios. Hemos pedido inspección y vigilancia para saber cuántos pescadores somos, cuántas embarcaciones y plantas procesadoras hay. Ya se estableció un ejercicio previo para saber el número de ilegales contra plantas procesadoras legales.

¿Y sobre la veda del mero?

Ya tiene 18 años de establecida, sin embargo la existencia del mero está colapsando así como muchas otras especies. La logística que va desde Tabasco hasta Quintana Roo de establecer dos meses de prohibición es insuficiente para que se recupere. Son tres factores que deben incluirse: biológico, social y económico. El Gobierno del Estado libera cerca de 46 millones de pesos como apoyo en la época de veda sin embargo, decirles a los pescadores “no pesques” y darles el dinero no resuelve el problema.

¿Entonces qué considera que se debe hacer?

El tema tiene que ser empatado con otras actividades alrededor de la veda y, la principal es la vigilancia, investigación, repoblamiento de zonas, cierre de zonas de agregación y de no pesca donde se reproduce el mero. Son más acciones las que se deben realizar porque de lo contrario se estarán botando a la basura esos 46 millones de pesos cada año.

¿Me está usted diciendo que las vedas, ya sea de mero, pepino, langosta… son una vacilada?

Porque no van acompañadas de otras acciones, y mientras así sea van a ser una vacilada. Se sigue pirateando, continúa la pesca clandestina y aún hay zonas que no se protegen.

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