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Glifosato: ¿producción o medio ambiente? Contradicción, política y fracturas

Por Jorge Alanis Zamorano

El ahora ex titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Víctor Toledo Manzur, estuvo en el ojo del huracán al darse a conocer una charla en donde manifestó claramente que el gobierno federal actual está lleno de contradicciones muy fuertes. El asunto es más profundo de lo que se piensa, pues entre otras cosas estaba su diferencia con Víctor Villalobos, titular de la Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), donde manifiesta que “no se va a poder transitar a la agroecología de manera libre”.

Las contradicciones. Más recursos a los agroquímicos.

Resulta que en 2019, la Sader lanzó un programa piloto de abastecimiento de fertilizantes en el Estado de Guerrero, con resultados nada alentadores. Se pretendía mantener la producción con la utilización de paquetes tecnológicos, fomentando la dependencia de los campesinos para comprar dichos insumos en lugar de rescatar los conocimientos tradicionales donde la producción presenta mayor sostenibilidad, sobre todo si son acompañados de asistencia técnica (los ya desaparecidos extensionistas) y con enfoque agroecológico, lo cual ayudaría a mejorar la productividad y fertilidad de los suelos.

A pesar de los resultados nada alentadores, Víctor Villalobos anunció que se reforzará dicho programa de fertilizantes agroquímicos con mayor presupuesto y cobertura a Puebla, Tlaxcala, el Estado de México y Morelos, por lo que de casi 1,300 millones de pesos se triplicará a casi 4,000 millones para fertilizantes químicos.

A la agroecología menos dinero

Sin embargo, a la par, la misma Sader impulsa la agroecología que se enfoca a pequeños productores (80% de unidades de producción rural) con un presupuesto muy por debajo y contradiciendo, además, otros programas de la dependencia que continúan impulsando el uso intensivo no solo de agroquímicos, también de pesticidas y semillas mejoradas.

El doble discurso interinstitucional

El ex titular de la Semarnat, Víctor Toledo, señaló: “Les pongo varios ejemplos: la Sader, encabezada por Víctor Villalobos, está dirigida fundamentalmente a los agronegocios y en contra de la agroecología; tratan de imponer, digamos, toda la visión que sigue imperado en el mundo con las grandes corporaciones.  Me ha convocado Alfonso Romo a tres reuniones con Villalobos para gestionar el problema del glifosato, ya que la Semarnat logró detener su implementación, que es el principal veneno, el principal plaguicida, y ya tuvimos que hacer reuniones para negociar porque la respuesta, no solamente de la Sader, sino del gobierno norteamericano y de 20 Embajadas en México, ha sido apabullante”.

Más datos importantes:

 1.- En junio de 2015, se incluyó el glifosato en la lista internacional de plaguicidas altamente peligrosos.

2.- El glifosato, ingrediente activo de muchos herbicidas, entró a México sin ningún tipo de restricciones, pero a finales de noviembre del 2019 las puertas se cerraron para este producto cuando las autoridades ambientales del país negaron la importación de mil toneladas, poniendo en práctica el “principio precautorio”, al considerar que existe un “riesgo alto” de que su uso pueda generar un daño al medio ambiente y a la salud.

¿Qué sucede?

Al parecer, no se ha dejado de responder a los intereses de pocos, es decir, de las grandes empresas con acuerdos realizados desde gobiernos anteriores. Acuerdos que posiblemente le pusieron en la mesa al actual presidente de México ya que efectivamente, el glifosato quedará eliminado pero durante el recorrido de cuatro años, mismos que le quedan de gobierno.

Además, el mandatario refiere que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) realizará una investigación para buscar alternativas para la agricultura en México… cuando hasta donde se sabe, el Conacyt ya lleva años realizando investigaciones al respecto, ni se diga el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) o los productores que están aquí en Yucatán (incluso, certificados como orgánicos). Es vital y urgente que nuestros dirigentes estén informados y actualizados al respecto.

Por otra parte, el presidente de la República sostiene que durante su administración, el glifosato no se usará en Sembrando Vida –Villalobos tiene otros datos– y que su venta se limitará sólo a la producción particular.

Discusiones y consensos

Y para cerrar parcialmente (porque el tema da para mucho más), el mandatario habló sobre las contradicciones entre los titulares de su gabinete: “Ya hay, vamos a decir, un consenso. Claro que hubo una discusión, el secretario de Agricultura pues quiere producir; el secretario del Medio Ambiente, está en lo suyo. ¿Cómo se concilia? Es como la política, buscando el equilibrio entre principio y eficacia”.

Por mi parte, queridos amigos, me quedo con esa charla que nos regaló el señor Víctor Toledo, misma que –supongo, por presión gubernamental– ahora niega rotundamente, pero que espero despierte su curiosidad para investigar más sobre el tema:

 “…el gobierno es un gobierno de contradicciones brutal y toda nuestra visión, que aquí la compartimos a lo mejor todos nosotros, no está para nada en el resto del gabinete y me temo que tampoco está en la cabeza del presidente. Entonces, por lo tanto, los quiero poner en el panorama real, que vean cómo es, y es que tenemos que ser muy inteligentes para plantear un plan B y aprovechar la situación de crisis global que hoy existe, eso yo se los quería compartir porque hay que bajarnos a la realidad. Gracias”.

Y finalmente, después de todo, después de las situaciones sinuosas el titular de la SEMARNAT el 2 de septiembre presenta su renuncia “por cuestiones de salud”. El gabinete presenta una clara tendencia: no pueden trabajar, no pueden hacer las labores naturales de sus puestos y mejor se retiran. Al final, el reconocido con el Premio Nacional Medio Ambiente en 1985, el premio Mérito Ecológico por el gobierno de México en 1999 y el Premio Luis Elizondo del Instituto Tecnológico de Monterrey en el 2000, fue “atacado” con glifosato en su hogar, – aunque su esposa aclara que no es verdad-, pero el presidente tiene otros datos porque envió protección a su hogar. Me parece que el mensaje es claro: “El enemigo se queda en casa y tú sales…”

Veamos que hacen los que se quedan y cómo tapan esta enrarecida situación.

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