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Los Pool, una alegre colmena

El dulce ancestral

“Señora abeja o señora miel que vives en la península yucateca, tus mieles curativas, generadoras de vida, brindan la colmena económica a tu gente, quienes con gusto te protegemos y te cuidamos”.

Muy cerca de la ciudad, pero sin su bullicio

Allá en Chablekal, a 21 kilómetros del centro de Mérida, una familia trabaja para mantener parte de sus raíces ancestrales y también el sustento económico. En una actividad que desconocían, se sumergieron a un mundo que no lastima y brinda sus cotizadas mieles en un creciente mercado que reconoce su potencial en la esencia misma: “el néctar de vida” -he escuchado que así le llaman algunos-.

Los seis integrantes de la familia Pool Cot: Ligia, Bertha María, Mirtha Luisa, Lezandra Anabel, doña María Preciliana y don Maximiliano quienes tienen 870 matas de cítricos que cuidan y que sus frutos son vendidos, pero, además se dedican a la meliponicultura con mucho éxito.

Fernando Zapata de Alianza Rural nos contacta con la familia y platicamos sobre su miel, su historia, sus actividades.

Se enteran que dan apoyos y también charlas ahí aprenden la actividad. Tenían que trasladarse hasta Dzoyaxché y Yaxnic sábados y domingos, terminando el curso había que caminar hasta Molas para alcanzar el camión a Mérida, todo un año fue así.
Lo que uno siente estando con ellos y escuchar su historia es la fe que le tuvieron a la abeja. Doña Prisciliana lo recalca con entusiasmo “…yo conocía esto por el finado de mi papá quien extraía la miel en el monte, en jícara la sacaba. Le dije a mi hija que nunca pensé que lo trabajen en cajitas…” Por su parte, don Maximiliano cuando se entera que tenía costo el aprendizaje les dijo “…no le hace hija, yo tengo diez piezas de ganado, pregunten cuánto cuesta y los vendo…”. Cuando les mencioné que este proyecto se tuvo que sudar, de inmediato y al unísono se escucha un ¡Sí! “¡Hay otras compañeras que recibieron apoyo, pero ellas no lo sudaron!” recuerda con orgullo doña María Preciliana.

Nos platican que tocaron muchas puertas para recibir apoyo, pero, muchas más para colocar su producto. También aprendieron a fabricar jabones, cremas, champú y todo lo que pudiera aprovecharse con la miel. Son 18 años los que han transcurrido, son 5 familias las que trabajan, generan recursos y se apoyan mutuamente. Con quince colmenas iniciaron, ahora son 200; y siguen en la búsqueda de lugares para colocar la miel de sus meliponas.

Un dato interesante es que los mayas tenían un dios de la miel al que le rendían tributo. Tenían gran conocimiento sobre estos insectos, y empleaban la miel para realizar vinos sagrados o bebidas fermentadas.

IMAGEN2Usos para aliviar o curar
– Enfermedades oculares, como conjuntivitis infecciosa o traumática y heridas o úlceras oculares.
– Problemas de vías respiratorias altas, como son laringitis y sinusitis.
– Úlceras gástricas y gastritis.
– Llagas en la piel. – Debilidad física o mental.
– Anemia al estimular la producción de glóbulos rojos.
– Regulariza disfunciones hepáticas o intestinales.

Por Jorge Alanis

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