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Menos días de pesca en Progreso

Los ribereños de este puerto redujeron sus días de pesca porque no cuentan con los suficientes recursos económicos para comprar gasolina y además pasan serios apuros para vender el producto que capturan debido a que está restringida la visita a la playa.

Para salir a pescar frente las costas de este puerto y las comisarías, los ribereños tienen que invertir $1,000 en combustible, lubricantes, carnada, hielo y sus alimentos, y viajan de dos a tres pescadores, dice José Acosta Azueta, quien tiene su base en el playón poniente.

El ribereño salía todos los días a pescar, pero pasaba apuros para vender su producto pues a la playa ya no se permite el acceso, así que no hay clientes, los comerciantes de pescado tampoco están comprando porque no tienen clientela y los pacotilleros que lo compran pagan barato el kilo.

Así que Acosta Azueta solo sale a pescar dos días a la semana y apenas obtiene para costear los gastos de operación de la lancha, no hay las ganancias esperadas pues las familias del puerto pasan por problemas económicos y pocos son los que están consumiendo pescado.

Juan Octavio Coral Balam, es otro ribereño que tiene su base en el oriente del malecón. Hasta antes de la pandemia del coronavirus acostumbraba salir a pescar en su lancha y llevaba dos alijos con dos pescadores, obtenían regular pesca que vendían a los pacotilleros quienes a su vez lo entregaban a los restaurantes, pero debido a la emergencia sanitaria del coronavirus las pescaderías y negocios de la zona turística están cerrados y no hay clientes para el producto.

Apenas saca los gastos

Así que Coral Balam señala que solo sale en su lancha a pescar, lo que obtiene lo vende entre sus vecinos, pero no obtiene ganancias, sino apenas recupera la inversión que hace en la compra de combustible y carnada para salir a pescar.

El sardinero Arturo Aguilar, a su vez, comentó que debido a que son pocos los barcos de la flota mayor que están saliendo a la pesca de mero, pasan apuros para vender la carnada que capturan por las noches frente las costas de este puerto. Los pacotilleros lo compran para almacenar, pero el precio está bajo, les pagan de entre tres pesos y $3.50 el kilo.

Los ribereños coinciden en que no reciben apoyos de las autoridades en especial de las federales, no hay subsidio en combustible ni apoyos económicos para subsistir y salir a pescar.— G.T.V.

 

Fuente: Diario de Yucatán

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