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Ovinos: Pasión por la genética. Rancho San Alberto

Dr. Enrique Alberto Herrera Gamboa, propietario del Rancho San Alberto, ubicado en la Ex hacienda de Poxilá municipio de Umán, -muy cerquita de Mérida-, es criador de animales de registro de la raza Pelibuey color canelo. Se considera un apasionado de la raza, agradecido con sus clientes por la preferencia, un hombre que continúa con la misma pasión con la que inició, se ha entregado con devoción a esta actividad que requiere mucha dedicación y esfuerzo. Empezó 1988 como ovinocultor, sin embargo,el rancho lo adquiere en 1999, para el 2002 comienza a producir ganado genético. Él sabe la importancia zoosanitaria y tiene muy presente que la sanidad del rancho es de suma importancia.

san alberto¿Por qué elegir ovinos de la raza Pelibuey?
Por los resultados que se obtienen en el trópico, es muy rustico, es lo que sería el cebú en bovinos, es un animal cárnico, prolífico con muy buena fertilidad, da carne magra, aprovecha y convierte de manera adecuada lo que el pasto le ofrece, es un animal que está muy bien adaptado a nuestra zona, el Pelibuey además está en el centro y norte del país con excelentes resultados, tiene muy buena capacidad de adaptación y de reproducción en todo el año.

Una hembra ¿cuántas crías da por año?
Son gestaciones de 5 meses, dos meses de lactación de la borrega, inmediatamente terminando la lactación entran en empadre, tenemos un intervalo entre partos, así que es aproximado 2 partos por año.

¿Usted también tiene la cuestión de los vientres?
Contamos con un lote de 400 borregas con chips de alto valor genético, trabajamos mucho con la inseminación artificial, con la transferencia de embriones, la tecnología reproductiva es esencial en el negocio de la genética, que ese es nuestro negocio, venderla a personas de otros estados, en Campeche, Tabasco, Veracruz, Querétaro, Tampico, incluso en Centroamérica con excelentes resultados, tenemos clientes en Belice, Honduras, Salvador, Guatemala.

¿Cómo ha sido la inclusión, el acercamiento con los productores de estas regiones?
La ovinocultura en los últimos 10 años ha ido en franco crecimiento, en ese lapso el precio del borrego ha ido subiendo, estamos hablando de $43 el kilo de un animal que pesa 55 kg a los 4 a 5 meses de edad. Es un crecimiento interesante no solo en Yucatán sino en Quintana Roo y Campeche.

¿Cuál es el mayor interés de los productores de Centroamérica?
El mejoramiento genético. Son ovinocultores con pies de cría de razas específicas y buscan darles la parte productiva. Son productores de forma extensiva, por ello buscan un animal rústico, exento de parásitos, prolífico, que pueda convertir lo que consume de pasto en carne y el Pelibuey es un animal por excelencia que se ha adaptado a estas formas.

En ese sentido el Rancho San Alberto ¿cómo logra la cuestión científica y tecnológica?
Es una constante selección, una constante presión. Se llama Presión de Selección porque año con año vamos incrementando los parámetros productivos siguiendo el fenotipo de la raza. Hacemos la selección de nuestros mejores ejemplares, al final de cuanto se logra es demostrar lo que hemos avanzado en animales con buen lomo, el largo, piernas más grandes, una compresión alimenticia que es de suma importancia, en fin, son los puntos esenciales productivos apegados a la raza.

¿De dónde han traído su genética?
Jalisco tiene productores importantes, no de gran cantidad, pero sí de calidad y hemos hecho algunos intercambios de genéticas con ellos. A nosotros nos ha funcionado. Hubo mucho Pelibuey en Tabasco, un animal que se mantenía a base de zacate no le daban alimento y de ahí se ha traído el pie de cría y hoy por hoy estamos entre los 5 principales productores de la raza a nivel nacional.

¿Y el consumo de esta carne en Yucatán?
No está en el menú yucateco, sin embargo, ha incrementado por la llegada de gente de otros lugares.

¿Es negocio con respecto al ganado bovino, caprino?
Por supuesto que es buen negocio dentro de lo competido y lo complicado que es el campo. La demanda existe, porque al final de cuentas el 80% de lo que se produce se va a otras partes del país.

¿Qué se necesita para estar en los primeros lugares?
Estamos en una zona henequenera que es pedregosa, pero hemos trabajado mucho en la mejora genética de los pastos con el apoyo de estudios realizados por el INIFAP y el ITA, sembrando los pastos que más se han adaptado que es lo más importante para la alimentación de los borregos. De ahí adquirimos un lote pequeño de la raza, seleccionando y quedándonos con los mejores animales y empezamos a proveer sementales tanto a los programas federales como a la iniciativa privada.

¿Ha recibido apoyo de las autoridades?
Hay que reconocer el apoyo de los gobiernos estatales y federales. Hoy por hoy se está incentivando mucho al campo, por ejemplo, con el apoyo del 50% para adquisición de sementales, o hembras de registro, para pie de cría, y eso se debe a una necesidad, ha habido un estancamiento por lo tanto, es necesario que el productor vea certidumbre en una actividad que es rentable, de ahí es el interés en apoyarnos.

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