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Sólo con las uñas, sin absolutamente nada. Si crees y disfrutas lo que haces…

A Rural MX le interesa todos los temas importantes que contengan información y que generen conocimiento. Que sirva a los que comienzan con algún proyecto de vida o como referencia para impulsar lo que ya se tiene. A nosotros es de inspiración encontrarnos con historias de éxito y las reconocemos.
Nos acercamos con personajes que logran donde en la teoría o en la práctica “no se puede”, donde otros han fracasado y demuestran con hechos que es posible cuando se quiere lograr algo. A estas personas las consideran obstinadas, soñadoras, necias. Y es esa necesidad de salir adelante al costo que sea necesario.
Nos internamos un poco más a Quintana Roo y allá, muy cerca de Chetumal, Roberto González de AI San Miguel nos presentó al Ing. Jorge Ignacio Peláez Pier y de entrada, en su tarjeta de presentación demuestra una invitación a sentarte con él a la mesa y conversar porque antepone “La acuacultura es mi negocio” directo y franco, con características que se identifica de inmediato: amabilidad y apertura.
Nos esboza el comienzo de una aventura nada grata, pues le fue arrebatada toda una vida completa.

tilapia2Textualmente lo expresó de esa manera, pues su rancho, su granja de tilapia, su casa, sus pertenencias, su historia de un día a otro queda de tajo fuera de su vida. Su rostro es amigable y una esfera de paciencia envuelve el escenario para la entrevista.

Platíquenos un poco sobre su negocio ¿Dónde nace?, ¿Qué persigue?
Soy acuicultor hace 35 años. En mi tierra, Tamaulipas, fui del grupo pionero cuando nadie fabricaba alimento en México, cuando no conseguías las crías, no había técnica y, bueno, nos fuimos formando en el camino. Desgraciadamente hace cinco años…, en mi tierra el tema de la violencia es evidente y nos invadieron la granja; tuvimos que abandonarla, el trabajo de 35 años se perdió. Salimos prácticamente huyendo y sin nada.

¿Y qué pasó después?
Un año estuve tratando de arreglar la situación, aferrado a mi negocio, a mi rancho, a mi tierra; era el proyecto de mi vida, pero al ver que no se podía, tuve que volver a empezar. Optamos por esta zona. Siempre he sido acuicultor y ganadero, mis dos pasiones y ya estando aquí, lo más rápido era la acuacultura. No conocía Chetumal, ni a nadie, le pedí apoyo al gobierno para visitar las granjas y cuando me mostraron lo que había en ese momento, eran solo proyectos fracasados, no existían ninguna granja de tilapia operando aquí en el sur. Dentro del recorrido tope con ésta y me gustó, era un proyecto que hizo el gobierno con gente de Mérida y el ejidatario de aquí pero no prosperó, fue abandonado hace 6 o 7 años, todo fue depredado, sin embargo había dos estanques trabajando por unos jóvenes.
Me gustó la granja y a pesar de que tiene problemas de diseño y construcción dije: “aquí se puede”. Sin embargo, no tenía recursos, llegué aquí con las puras uñas….Todo lo tuve que prestar: los dos estanques, las crías, el alimento y equipo. Nuestra primera cosecha fue de 4 toneladas, la segunda de 18 toneladas, la tercera más de 40 toneladas y en este año buscamos las 130 toneladas tal vez…., eso queremos.

¿En qué periodo de tiempo se da este proceso de producción?
Son cuatro años trabajando de tiempo completo. Al principio no salía nada para aquí.

¿Fue difícil lograr en cuatro años una granja que fracasó y que ahora proyecta para más de 100 toneladas anuales?
Sí, porque aquí la gente no conoce la actividad. Comencé a capacitar gente, y mira que han pasado muchos por aquí. Los que están ahora, fueron capacitados y son muy buenos en este trabajo.

Veo otro factor en contra, ya que si no conocen la actividad entonces el mercado no existe ¿Cómo hace usted para vender en un inicio cuatro toneladas?
Venían revendedores que nos compraban cuando la producción era pequeña. Al crecer me fui a las pescaderías de Chetumal, pero llegó un momento en que saturamos el mercado y comencé convencer a las tiendas departamentales de manejar el producto fresco y sí lo logré. Comenzamos a trabajar con muy buen resultado. La idea era diversificar el mercado pero la producción no lo permitía. Con paciencia hemos crecido y ahora llegamos a Cancún y Riviera Maya, allá son excelentes consumidores de tilapia, saben que es bueno, de calidad. A nivel internacional, por ejemplo, en Estados Unidos es el pescado más vendido, los americanos no la conocían y ahora la consumen y mucho. La tilapia sobre pasó al salmón en 10 años. Hace 20 años no había mercado en México por lo que la mandábamos viva a Nueva York, al mercado asiático. Los americanos no la conocían y ahora ya la consumen y mucho.

tilapia¿Cómo se siente en Chetumal?
He realizado la acuicultura en 6 Estados de la República, en sociedades o en diseños de proyectos, y en ningún lugar había encontrado las características tan ideales para hacer esta actividad.

¿Qué se requiere para esto que nos menciona?
Los pilares de la acuacultura son: agua, clima, tierra, tranquilidad social y mercado. Con cualquiera de esos que te falte no hay actividad o bien, se dificulta bastante. Aquí tienes todo, sólo faltaba trabajar.

Aquí, antes los proyectos se perdían y usted lo ha logrado ¿Por qué pasa esto?
Aquí el concepto era “la acuacultura es un fracaso, nadie ha podido lograrlo”. Nosotros demostramos que sí se puede gracias a mi experiencia de 35 años. Finalmente comenzó el cambio y la credibilidad en la gente; muchos querían en su momento comenzar esta actividad al ver nuestro crecimiento, pero temían por los fracasos anteriores, no había quien les demostrara que esto es negocio, y comenzaron a visitar la granja, a ver cómo lo hacemos, y ahora el resultado son todas las granjas nuevas que hay. Estoy seguro que pronto gente del extranjero vendrá a invertir en esta actividad que esta repuntando.

Usted llegó a raíz de una situación difícil, con una necesidad forzada, como mencionó: “sólo con las uñas, sin absolutamente nada”, y detrás de todo esto observo paciencia y convencimiento en lo que está haciendo, un personaje con una historia de éxito.
Definitivamente hay dos cosas: creer y disfrutar lo que haces, si no lo tienes…..no lo hagas. La acuacultura me gusta, me apasiona, creo en ella como actividad desde hace 35 años y decían que estaba loco. La razón me la ha dado el tiempo con el auge que vive esta actividad agropecuaria, es la única que crece entre 10% y el 12% anual a nivel mundial.


¿Cómo cierra esta charla?

Estamos seguros que el pescado que comerá la gente de aquí a 20 años será de acuacultura. Ahora estamos hablando de un 60% a 65% de lo que se come a nivel mundial es acuacultura, el caso del camarón es el 80%. Esto obedece a que se están acabando las especies marinas comestibles de captura silvestre.

Contacto:
Ing. Jorge I. Pelaez Pier
Cel: 983 156 24 48
serviciosacuicolasse@hotmail.com

Por Jorge Alanis

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