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Pulpo yucateco, principal afectado por la pesca furtiva

Cuando las autoridades de seguridad catearon una bodega en el puerto yucateco de Dzilam de Bravo, hallaron una fuerte cantidad de especies marinas que ahí se refrigeraban de manera ilegal, las cuales estaban en veda: más de una tonelada de pulpo, 37 kilos de tiburón, 11.5 de langosta y 3.4 de pepino de mar, entre otras.

Al ingresar, hallaron básculas digitales, rollos de hilo de pesca y diversos instrumentos y artes de captura, así como otros 60 kilos de pulpo cocido, ocho de caracol y hasta cuatro tortugas y una cría de cocodrilo vivos. Todos esos productos marinos eran para el mercado negro, un secreto a voces en el litoral de Yucatán, y suelen terminar en restaurantes de otras partes del mundo.

Este caso, ocurrido a finales de julio, hizo evidente que el furtivismo (pesca sin permiso) en la entidad no respeta nada y que, de no tomar medidas drásticas, las consecuencias pueden ser fatales a corto plazo, tanto para el ecosistema marino como para la economía de los pescadores locales.

Para el presidente de la Confederación Mexicana de Cooperativas Pesqueras y Acuícolas (Conmecoop), José Luis Carrillo Galaz, el furtivismo representa 40 por ciento de la producción de la costa de Yucatán, tanto de los que capturan sin permiso como de los que lo hacen de manera ilegal en las temporadas de veda.

Sostuvo que esta práctica ilícita se incrementó drásticamente en los últimos años, al grado de que está por desaparecer la biomasa de pepino de mar –una especie altamente cotizada en países asiáticos–, lo que afecta pesquerías importantes para la economía yucateca, como el pulpo y la langosta.

“En el año 2019, se capturaron 35 mil toneladas de pulpo en aguas de Yucatán. Pero, para 2020, cayó a 13 mil 700, lo que te habla de lo grave de la situación. En el mismo periodo, la langosta cayó 40 por ciento y actualmente hay poco mero”, ejemplificó.

Carrillo indicó que es cierto que los bajos niveles de captura se deben a cuestiones ambientales y climatológicas, pero la realidad es que el impacto mayor se debe a la depredación que ocurre en los meses de veda, que es cuando las especies están en su fase natural de reproducción.

Sobre este mismo tema, el presidente de la Unión de Armadores Pesqueros de Yucatán, Manuel Sánchez González, declaró que esperan que la alarmante situación del furtivismo no impacte a la temporada de captura de pulpo, que comenzó el 1 de agosto, pues incidiría directamente en los bolsillos de los pescadores.

Dijo que la pesca ilegal tuvo momentos críticos en los últimos meses, y en los más recientes operativos desplegados por las autoridades federales y estatales, hubo grandes cantidades de especies decomisadas, por lo que no se descarta una afectación a la pesquería del molusco.

“Hubo como 10 operativos importantes en puertos y carreteras, a finales de julio, con la Guardia Nacional, la Policía Estatal, Conapesca y Fiscalía General de la República (FGR), en donde los aseguramientos fueron de varios kilogramos. Pero, bueno, somos muy positivos cada vez que empieza una nueva temporada. Quiero pensar que no hubo un gran impacto al pulpo”, señaló.

Sánchez González explicó que la veda del molusco comenzará hasta 15 de diciembre, por lo que desde ahora hizo un llamado a las autoridades a que refuercen la vigilancia para evitar prácticas ilegales, como en las últimas semanas, ya que las consecuencias pueden ser fatales para la pesquería, considerada la más importante de la Península de Yucatán.

Puntualizó que hay que evitar que al pulpo le sucede lo que al pepino de mar, pues entonces sí habría un desastre económico, ya que dicho producto marino lo exportan a países como Italia, España y Japón, con ganancias que superan los dos mil millones de pesos en una buena temporada.

“Todas las especies son importantes para que haya equilibrio en el mar, aunque siendo honestos, la situación actual del pepino no impacta a la actividad económica pesquera. Si le pasara eso al pulpo, entonces sí el problema sería de grandes dimensiones”, advirtió.

Al respecto, el comisario de la Guardia Nacional en Yucatán, Francisco Díaz González, indicó que entre todas las autoridades tienen que contribuir para acabar con el furtivismo, ya que amenaza a las fuentes de trabajo de más de 12 mil familias de pescadores.

Agregó que en las semanas previas a que se levante la veda del pulpo, realizaron operativos en diversos escenarios y domicilios en los que detectaron productos de pesca ilegal, en localidades como Celestún, Dzilam de Bravo y Dzilam González.

Ahora sólo queda esperar cuál será el impacto del furtivismo: Los hombres de mar salen en sus embarcaciones en busca del sostén familiar, con todos los peligros que esto representa, mientras que los empresarios desean que al menos se supere la cuota de 25 mil toneladas de pulpo de años anteriores y puedan respirar luego de una mala temporada de 2020.

Bajaría el precio del kilo de pulpo

En PROGRESO, Enrique Sánchez Sánchez, delegado de la Cámara Nacional de Pesca y Acuacultura (Canainpesca) en Yucatán, reiteró que ocho congeladoras no pueden exportar pulpo porque la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofrepris) no les renueva la certificación sanitaria.

Advirtió que los precios del pulpo se pueden desplomar porque ocho de las 16 congeladoras no tienen la certificación sanitaria para exportar molusco.

Añadió que el problema con la Cofepris es que, a pesar que hay un acuerdo y compromiso con esa dependencia, no está cumpliendo con los tiempos para las inspecciones a las plantas que ya están listas para que sean visitadas y se les entregue la certificación sanitaria para exportar pulpo, lo que está causando serios problemas para mandar el molusco al mercado extranjero.

Remarcó que los inspectores de la Cofepris no cumplen con el compromiso de visitar las congeladoras y por lo tanto no expiden los certificados sanitarios y sin ese documento no se puede exportar y como consecuencia, gran parte del molusco capturado no se puede enviar al mercado extranjero.

La situación es compleja, afirmó, porque puede ocurrir que en esta temporada de pulpo la Cofepris no extienda la prórroga de las certificaciones sanitarias y las congeladoras sin este certificado no podrán exportar.

Aseguró que los pescadores son los que resultarán afectados porque podrían bajar los precios que se pagan por kilo del pulpo, los cuales en la primera quincena son atractivos (está a $125), pero si no se puede exportar, los precios se desplomarían.

Indicó que se reunirán con el titular de la Cofepris para pedir que el personal de la dependencia agilice las inspecciones, porque se está en plena temporada de pulpo.

Por el mal tiempo causado por la cercanía del huracán “Grace”, desde ayer miércoles en la mañana comenzaron a arribar a los muelles de Yucalpetén los barcos de la pesquería de pulpo, dijo Sánchez Sánchez.

Las embarcaciones traen de cinco a ocho toneladas del molusco, afirmó.

Es probable que arriben barcos con hasta 10 toneladas del producto, así que habrá suficiente producto para su procesamiento en las congeladoras, indicó.

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Fuente: Diario de Yucatán.

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